martes, 6 de mayo de 2014

Diez mil quinientos millones de euros para la "Fiesta" de todos

De Brasil, un país que pese a la cercanía geográfica solo lo conocemos por su zamba y carnaval, se organiza un evento que reúne y acoge en un solo sentimiento, que traducido, es una fiebre y pandemia que ha invadido al mundo; La Copa Mundial de Fútbol 2014.

Sin embargo, y pese a las muchas necesidades sociales que vive gran parte de la población brasileña, los esfuerzos por lograr un espectáculo y las condiciones para albergar a todo el público que acude a este evento han ocasionado una grave situación que involucra desde desalojos, incremento en el transporte público, hasta perdidas humanas y económicas para este país.


Foto: AFP

El propósito inicial que buscaba el gobierno de Brasil con la organización del Mundial de Fútbol era el incremento y crecimiento de su economía, a su vez,  demostrarle al mundo que en Brasil se gesta una nueva potencia. Pero como todo buen acto de fe implica sacrificios, la población en general ha sido el actor que menor reconocimiento recibe y el mas perjudicado.
 
La cuestión que entra a primar es en que tanto beneficio trae para la base de un país, ósea su población que se promulgue la integración y provecho a eventos de tal magnitud, si se les deja de lado, y peor aun, se pinta de colores la realidad oculta de un Brasil que como muchos países de continente latinoamericano sufre y purgar el terrible mal de la desigualdad.
 
 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario