Ese mal que carcome, el juanete molesto, del que ya ni dolor se siente en la conciencia de la nación y pese a que produce hormigueo, es una sensación que gusta y de la cual ya hemos generado dependencia,es tan grande su magnitud, que muchos han llegado a pensar que sin ese valor agregado prácticamente no somos colombianos.
Y aunque se diga y se repita una y mil veces que si somos mas susceptibles a nuestra realidad, con toda sinceridad y teniendo en cuenta los últimos acontecimientos nacionales que ese decir es mas falso que moneda de cuero.
Un ejemplo de este mal se ve claramente evidenciado en las elecciones legislativas del pasado 9 de marzo, elecciones que dejan un sin sabor en muchos, la llegada triunfante del Centro Democrático, la ya típica compra y traslado de votos, y entre muchas mas que demuestran lo agradablemente adictiva que es la indiferencia. Este juanete es plasmada en los medios con un dato en especifico: solo un 38 % de la población apta para votar participo en los comicios.
Lo curioso del caso, es que en las redes sociales unos y otros bombardean con memes criticando a quienes con esos votos llegaron a ser elegidos, pero no se piensa que esa abstinencia electoral es la base para que ellos obtengan los cargos.
Si de verdad queremos salir de ese éxtasis que nos produce la indiferencia, debemos pensar que ante todo debemos hacer un auto-masaje para remover el juanete, y ese juanete representa desempolvar nuestras conciencias y entender que si no se toman medidas mínimas como el voto, seguiremos sumidos en nuestro propio olvido.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario