martes, 22 de abril de 2014

A la indiferencia no la carcome ni el ácido muriático

El que cada vez sean mas frecuentes las lesiones, daños irreversibles y las muertes ocasionadas por el ataque con ácidos es un tema que preocupación y repudio mundial, estos que de una forma son de gran utilidad en hogar y la industria, y que tristemente como muchos recursos naturales y químicos le encontramos un uso bélico.

La conmoción  frente a estos hechos después de ser presentados por los medios no se hace esperar, pero queda ahí en conmoción y no en acción, simple y sencillamente por no ser victimas directas de un acto tan atroz como el cambiar la vida y la imagen de un ser humano, en muchos casos joven y lleno de ganas, alegría y vida carcomida por un ácido criminal.

El no actuar y quedar solo en una actitud pasiva ha sido el detonante para hechos como estos se sigan presentando estos crímenes, de seguir viendo casos cada vez mas denigrantes y quedarnos en solo lo visto y no en lo hecho por evitarlos.

Foto:  Mujer sin Cadenas

Es precisamente ahí en donde se manifiesta una indiferencia tan inmune, la enfermedad social que carcome la fuerza de voluntad por ayudar a las victimas directas e indirectas de este crimen, una enfermedad que obstaculiza las ideas de cambio y lucha por modificas las penas y castigos a quienes cegados de mente y corazón cambian la apariencia radical de un ser.

Es ahora donde la lucha por romper la barrera microscópico del mal macroscópico de la indiferencia, debe ser una prioridad personal y consciente de que el cambio de actitud y pensamiento en uno mismo es el instrumento de ruptura a la barrera indiferente que solo nos deja mirar y oír las problemáticas sociales, mas no verlas, escucharlas y sentirlas.

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